Lo que digo acá nos nada nuevo, pero en ocasiones uno se atreve a recordarlo, como esos papelitos que dejas regados con mensajes para no olvidar lo importante. Pues andamos tan perdidos en la rutina, en las redes sociales, en la propia existencia que consideramos una mierda, de la cual ya no distinguimos lo real.

Yo como vos, soy uno de esos que están jodidos, quise empezar una gran empresa, pero entendí que cuando se es rebelde, no podes ser un gerente. Me he jodido por la plata, por el dinero, perdí algunos que considere gente fiel, por la plata. Justos con su ira ellos ahora no me hablan, yo demasiado incauto pensé que mi forma de ser y pensar sería suficiente para obtener la victoria.

He comprendido que en un mundo de capital, ser correcto no es una premisa y que esa mentira de que tus sueños con lucha se vuelven realidad, es un slogan de mercadotecnia. ¿Qué pasa si mis sueños no tienen que ver con el dinero o el poder, sino con el de hacer algo mejor, de promover el raciocinio y un mejor humanidad? Pues para muchos sería un “comunista”, “un chancletudo”, “un peligro”.

Estamos tan jodidos que cualquiera que desee promover algo que acabe directamente con esa cadena llamada religión, política o economía, es atacado como un monstruo de pesadilla. Les pregunto ¿si el capitalismo es tan genial porque está en crisis?  Y no es una pregunta que justifique ninguna ideología, yo hace tiempo deje de buscar ideologías, pues  como a una canasta de naranjas de poco jugo, les extraje lo que pude.

Cuando leo comentarios en redes sociales, solo veo gente jodida, que defiende el nacismo; para los que todo es derecha o izquierda o que justifican la muerte y el asesinato; en fin, parece que todos amanecieron con un dedo en el culo.

Creo en muchas cosas, pero me las guardo, eso es algo personal. Nadie sabe a ciencia cierta si soy ateo, creyente o agnóstico, mi única religión es lo que me guardo para mí mismo. La única ideología política que sigo, es la racionalidad y la búsqueda por ser un humano del mundo. Pero como a toda ideología, en ocasiones le he fallado.

Como especie solo necesitamos cuatro o seis cosas esenciales: alimento, vestido, techo, medicina, educación y cultura, todo lo demás sale sobrando. Pero todo esto nos lo venden, aun cuando el dinero solo es un número virtual en una computadora, como un juego de monopolio, todo es de mentira.

Yo como vos, también me despierto cada día pensando ¿cuál es el siguiente paso?, y me niego rotundamente aceptar, lo jodidos estamos.

Si alguien conoce el autor por favor hagan saberlo a la revista.
Si alguien conoce el autor por favor hagan saberlo a la revista.

 

José Ricardo Carballo - Bajo su propio riesgo