Las virtudes del arte, son aparte cuando de espectáculo se trata, algo que inútilmente muchos interpretan como uno solo, pero nada más equivocados están.Aunque el arte aporta billete, lana, money, no es un activo potente como lo es el espectáculo. El “arte” del show se enfoca directamente a la generación de dinero.

Ahora bien…quién diablos es Melissa Mora…esta chica de Costa Rica es una de esas tantas que aprovechan su belleza física, con o sin bisturí, para resaltar, primero en el modelaje de lenceria y luego saltar al espectáculo, como “cantante”… Nada nuevo ¿verdad?

La incertidumbre, más allá del talento (mismo que es palpable más allá del contoneo de sus nalgas), es la agresividad hipócrita con respecto al trato. Donde homínidos erectos, se desde hacen con pajas directas con las fotos y videos de esta “vedette” moderna, pero la despedazan en redes sociales, esperando que se cubra más en post de una santa mujer al estilo Angelina Jolie.

Sigmund Freud ya lo decía en El Malestar en la Cultura: “NO podemos eludir la impresión de que el hombre suele aplicar cánones falsos en sus apreciaciones…

Varias cosas quedan en evidencia en el caso de la modelo casi cantante, que hay hombres y mujeres que creen estar por encima de la masa media, a la hora de juzgar a esta curvilínea femenil, en aras de una purificación de lo femenino. Por ello el “trollismo mágico” misógino se enfunda en un ataque casi terrorista, con guadaña al estilo del Grupo Islámico.

Continuando con Freud: “Nada puedo aportar que sea susceptible de decidir la solución de este problema. La idea de que el hombre podría intuir su relación con el mundo exterior a través de un sentimiento directo, orientado desde un principio a este fin, parece tan extraña y es tan incongruente con la estructura de nuestra psicología, que será lícito intentar una explicación psicoanalítica -vale decir genética- del mencionado sentimiento.”

Otra connotación analítica es la de vincular a la joven con la tierra, para ser específicos usando el adjetivo diminutivo (diminutivo pues busca disminuir a la mujer) de “Tierroza”, forma despectiva en Costa Rica, para agredir socialmente a una mujer de origen humilde y que busca bajo la sensualidad de su cuerpo causar impresión para obtener cosas, que otras u otros logran por trabajo e “Inteligencia”. Lo de inteligencia es entre comillas, pues es irónico del ser humano juzgar a otros de más bajo índice educativo, tan sólo por creer que su conocimiento o educación los hace una raza aparte y superior (me recuerda al hombre del bigotito y la suástica)

Y es que es difícil explicar cómo las personas tiene media hora para mirar los videos o fotos de la su dicha y tan solo 5 minutos para descargar ese falso heroísmo, mito de moralidad, sobre una persona a punta de infamia.

Entiendan una cosa: el arte busca exaltar el espíritu humano; el espectáculo, entretener y exaltar nuestros deseos hedónicos.

A lo que cabe la pregunta, si tanto te repugna el concepto de mujer que proyecta Melissa Mora o cualquiera que se le asemeje en el mundo, porque no solo, pasas la página y miras lo que realmente te gusta…no será que te gusta el papel del inquisidor o inquisidora, masturbarte viendo a la supuesta bruja desnuda mientras la torturan y luego prenderle fuego en la hoguera.

Entonces…realmente si estas jodid@. Detrás de todo lo que hay  es la misma agresión permanente y sistemática contra  la mujer.

Comprenda que si quiere cultura y arte, en el espectáculo pop, no lo va encontrar.

Y como dijo Freud: “Al emprender esta tarea se nos ofrece al instante el siguiente razonamiento. En condiciones normales nada nos parece tan seguro y establecido como la sensación de nuestra mismidad, de nuestro propio yo.”

 

 

 

José Ricardo Carballo - Bajo su propio riesgo