(ANSA) – MILÁN – De los cafés a los boulevares, la París refinada captada por la lente magistral del fotógrafo italiano Piergiorgio Branzi, a lo largo de seis décadas, puede ser disfrutada en una muestra en Milán.

Se trata de treinta fotografías en blanco y negro tomadas en la capital francesa por Branzi entre 1954 y 2017 que serán expuestas en la Galería Contrasto del 5 de octubre al 1 de diciembre próximos.

Un “zoom” genial sobre detalles, rostros y vistas de una ciudad que jamás deja de fascinar al mundo.

El primer encuentro con la fotografía de Branzi se produjo en la Toscana de los primeros años 50 y muy pronto la máquina fotográfica se convirtió en un pretexto para recorrer primero Italia y luego el Mediterráneo.

Su trabajo como periodista televisivo lo llevó por el mundo desde el norte de Africa hasta Moscú, donde vivió cinco años como enviado de la RAI. Luego se aferró a París, una ciudad por la cual nutre un antiguo amor visual, que la hace admirarla y volverla a ver y retratar en muchas ocasiones.

En todos estos años Branzi vagó por los boulevares, tratando de recoger el espíritu “femenino” de una ciudad sin tiempo, se sentó en sus cafés para hacer suya la índole de su pueblo, viajó en su metro para observar costumbres: en sus fotografías logró inmortalizar la verdadera esencia parisina, empapada de arte, literatura, sueño y misterio.

José Ricardo Carballo - Bajo su propio riesgo