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La Batalla de Sexos: ¿La Navas del Tennis?

“You say you want a revolution

Well you know

We all want to change the world…

You say you want a revolution

Well you know

We all want to change your head…

You better free your mind instead…”

The Beatles 

 

No es una película de “salirse del closet”, ni sobre el lesbianismo. Es sobre Igualdad. ¿Hemos logrado avances?, si, pero definitivamente no los suficientes. No hace mucho a Shirley Cruz, quien tiene sus propios méritos y esfuerzo en el fútbol femenino se le impuso en medios de prensa el adjetivo “La Navas” en la liga femenina del fútbol nacional. Un insulto, una discriminación y una sombra machista ante una mujer que ha trabajado arduamente por llegar dónde está. Hay una película pronta a salir en cines nacionales justo de este jugador. Pero ni señas de una película de las hermanas Poll, de María del Milagro París o siquiera Cruz. Los horarios estelares son partidos de la Liga masculina, la de femenina ni la oímos mencionar. Las primeras planas  páginas son para estas ligas, la de femenina en las últimas. Los medios de comunicación empujan a una falta de iguales oportunidades y por ende los patrocinadores, y la educación que se forma en las cabezas de la audiencia. De los hombres se menciona siempre y se publicita mucho, no así de las mujeres. Hoy en día el cambio no es lo que se debiera. Las diferencias en oportunidades siguen siendo abismales, económicamente hablando y políticamente.

 

 

“Everything I do is about equal opportunity,” she said. “Race, gender, sexual orientation. Let’s get over it. Let’s celebrate our differences.”

Billie Jean King

 

Las empresas mediáticas, deportivas, ejercían una política misógena heredada de antaño, contra este dragón se lanzó Billie Jean King. La era Victoriana en Estados Unidos, una cultura del recato y prudencia sexual, perduró hasta entrados los 1920’s. El campo laboral de la mujer, en caso de existir, regularmente se reducía al servicio doméstico, la prostitución, las ventas, el cuidado clínico, y la maquila; su remuneración económica era muy inferior a la de los trabajadores del género masculino. En la segunda mitad del Siglo XIX, se da la primera Ola del Feminismo, cuyas primeras demandas del movimiento consistieron en reivindicar la equidad dentro del núcleo matrimonial, el derecho a trabajar y a la misma remuneración por el mismo trabajo, la equidad educacional y el derecho de propiedad. El movimiento en su primera corriente filosófica se extiende hasta la década de 1940 y los primeros años de la década de 1950 con la concesión del sufragio femenino de países como Francia e Italia. En el año de 1920 se concede el voto femenino en Estados Unidos, lo que seguiría en la aceptación de la mujer como voz política. Algunas brechas se abrieron, pero la resistencia al cambio y la percepción de la mujer autónoma aún era muy tímida y muy cuestionada socialmente. Será necesario entonces una Segunda Ola del Feminismo que aparece en la segunda mitad del siglo XX y se extiende de los años 1950 a los años 1990. Fue contemporánea, y paralela a la la revolución sexual de la segunda mitad del siglo XX, persiguiendo los mismos ideales arraigados de la primera Ola del Feminismo que exigían la libertad laboral, la garantía legal de sufragio, la libertad matrimonial, la libertad reproductiva y una modificación en la noción tradicional de la feminidad. Ya a partir de las revoluciones empieza a ser notoria el retraso en la edad, en que las mujeres van iniciando su maternidad, y alzando la voz aquellas que niegan este modo de vida.

Durante el el filme, oímos frases que nos resultan chocantes, provenientes de los altos ejecutivos deportistas, comentaristas como del mismo Bobby Riggs. Frases también como la del tenista campeón de Wimbledon en 1992, Richard Krajicek, el “80 por ciento de las tenistas son unas cerdas gordas y vagas”. Cuando le advirtieron de que se estaba pasando con su comentario, no se retractó, sino que aseguró que “quizás he exagerado un poco, en concreto son un 75 por ciento”; eventualmente se disculpó, y tuvo miedo de encontrar mujeres que le atacaran por sus comentarios en sus giras, pero no quita la gravedad de su pensamiento. Personas dirán tal vez que dudan de la veracidad de las frases mencionadas en el filme, pero basta ponerse a buscar publicidad, videos, de la época y alarmarse de lo real que fueron, y que siguen siendo. Basta ver videos y comentarios de Bobby Riggs de la época, donde claramente se ve una persona ácida y caricaturesca en público. La película muestra muy bien su cara pública y privada, donde la ambivalencia moral es clara. El se aprovecha de los medios, de la publicidad y la perspectiva machista de la época para construir un personaje que la maquinaria deportiva avalara y defendiera. No obstante, este pensar sigue sin sernos ajeno o superado, aún perfectamente se le puede escuchar y leer, cuando suben videos a las redes de manifestaciones, sobre noticias de violaciones a menores, y noticias afines, donde se les critica fuertemente a estas mujeres, dándoles adjetivos aún machistas, chauvinistas, despectivos, tanto hombres como mujeres. Estamos siempre bajo el “ojo” del juicio y su escrutinio. Luchar contra este pensamiento de fragilidad, debilidad, falta de recato, el limitarse “a ser bonitas y calladas”, a que tenemos voz, que tenemos perseverancia, fue la lucha de King, y lo ha sido toda una vida, fuera incluso ceder a meterse en un espectáculo circense para defender su causa.

“She was a crusader fighting a battle for all of us. She was carrying the flag.”

Martina Navratilova

 

¿Entonces qué logros podemos atribuir a un juego de tenis convertido en todo un espectáculo de Las Vegas? Nunca antes un juego donde participara una mujer, había convocado a a más de 50 millones de personas a estar pendientes de su televisor, y llenar un estadio con  30.472 espectadores, un récord para un partido de tenis. Demostró ante toda la política del deporte, que una mujer es capaz de sostener la resistencia y soportar la presión del juego. Que un deporte de mujeres es capaz de entretener por igual a espectadores y hacer del negocio algo rentable. Tuvo además un equipo de jugadoras y mánager, que tenían muy claro que el trabajar unidas como un frente era el método para triunfar. Ya en en 1972, había sido la primer mujer en aparecer en la portada de la revista deportiva Sports Illustrated. Todo ello empujó hacia el  autorreconocimiento de ellas mismas como grupo y hacia la consolida­ción de su identidad colectiva. Se fundaría ese año de 1973, la Asociación de Tenis Femenina y repetiría su premio de ser la Mujer Atleta del Año. Ya toda su carrera fue brillante, pero además fundaría la revista WomenSports, y sería llevada al Salón Nacional del Tenis y al Salón Nacional de la Fama en 1987 y 1990 respectivamente. La confianza que medios, patrocinios, público, surgiría de todo esto conllevó a grandes enormes pasos en el deporte femenino.

Clóset. El tema de su situación emocional y sexual es justo lo necesario en la película. Tomas hermosamente sugestivas y elegantes, dan el punto necesario para dejar claro, que aún cuando el homosexualismo ya estaba más aceptado a nivel social, aún era motivo de sesgo moral y prejuicio, y ante la entidad del matrimonio heterosexual no era aceptado. Cultura clóset es un término popular utilizado para definir la cultura del secretismo en el periodo clóset de la historia LGBT, periodo ubicado temporalmente entre la segunda mitad del siglo XIX y el año 1969; justo en 1973 la American Psychiatric Association dejó de considerar a la homosexualidad como un desorden mental. King también ha ayudado a otras atletas a manejar las situaciones de su orientación sexual cuando han sido sujeto de controversia, como el caso de Martina Navratilova.

Esta película, así como Hidden Treasures, ponen en la memoria colectiva a mujeres que fueron ignoradas u olvidadas al pasar del tiempo, pero que nuevamente deben ser reconocidas, y ser motivo de inspiración para lo que nos resta de camino. Un símbolo de inteligencia, astucia, coraje y lucha. Escribió Hanna Rosin, “Pero ahora, la revolución sexual se ha profundizado hacia una especie de poder permanente para las mujeres. O más precisamente, al menos a una sensación de poder personal, creo. Sin embargo, el empoderamiento no se ha traducido necesariamente en influencia económica y política real.”

When I die, at my funeral, nobody’s going to talk about me. They’re all just going to stand up and tell each other where they were the night I beat Bobby Riggs.

—Billie Jean King

 

No Billie, te recordaremos por mucho más que eso!

*Este es un articulo escrito por Ana Gabriela Brenes Araya. Prohibida su reproducción total o parcial sin permiso de la autora.